Criticas

‘¡Oh Cuba!’ Flamenco y son para recordar a Lorca

14/03/2018

Mayelit Valera Arvelo

‘¡Oh Cuba!’ Flamenco y son para recordar a Lorca

“Aquí he pasado los mejores días de mi vida. Esta isla es un paraíso, Cuba. Si yo me pierdo, que me busquen en Andalucía o en Cuba”, dijo Federico García Lorca, quien vivió en Cuba del 7 de marzo al 13 de junio de 1930. El espectáculo ¡Oh Cuba! se pasea por esas vivencias que el poeta granadino respiró en la isla. Es un montaje mágico que fusiona en un mismo escenario la poesía, la danza y la música, entre flamenco y son cubano.

Una gran fiesta musical con la idea, dramaturgia y dirección de Francisco Ortuño Millán, quien se luce con una puesta en escena imponente, llena de energía que hipnotiza desde el primer momento. Protagonizada por la actriz Loles León, quien se convierte en el duende lorquiano para hilar esta historia con textos inéditos que Lorca dejó en tierra cubana, junto a poemas de su amigo Nicolás Guillén y otros testimonios de su presencia en la isla.

Desde que aparecen los bailarines en escena se desborda la pasión en las tablas, comienzan a sonar sus tacones con una entrega sin medidas, y entre suspiros de maletas – símbolo universal de nuevas travesías – se va transformando el escenario. Y es que dentro de esas maletas hay muchas cosas que se abandonarán y otras nuevas que se llevarán por siempre. La propuesta escénica es maravillosa, cargada de fuerza y emociones que enamoran al público.

En el fondo del escenario se encuentran los virtuosos músicos, tan protagonistas como cada uno de los bailarines que mueven sus cuerpos sin descanso, dejando su alma en las tablas. La música es de Antonio Carmona y Diego Franco (dirección musical), tanto su creación como la interpretación es fascinante. La coreografía es de Adrián Galia, Eduardo Veitía (Director BEC), Manuel Díaz y Emilio Ochando. Los primeros bailarines son Adrián Galia y Loli Sabariego, talentosos artistas que nos roban los suspiros.

Son más de 20 artistas que rinden homenaje a ese paso de Federico García Lorca por Cuba, dejando la pasión que tenía Lorca en su vida. Una puesta en escena brillante que enaltece su obra, el flamenco y el son cubano, en dos pulsos y cinco latidos. Donde se logra una relación perfecta, entre lo andaluz y lo cubano, tal cual le sucedió a Lorca con la isla, con su música y sus creadores.

Dos culturas, dos amantes cargados de fuerza y pasión que se mueven por las venas. Sus protagonistas son torbellinos en escena que conmocionan con cada paso que dan. Cabe destacar que este montaje – con proyección internacional- se presentó en el programa Lorca y Granada en los Jardines del Generalife donde batió récords de asistencia con más de 41 mil espectadores.

Los bailarines son: Alejandro Cerdá, Ana Botia, Belén Martí Lluch, Cristian Sandoval, Daniel Arencibia, Jeranys Pérez “La Jera”, Manuel Diaz, Marita Martínez Rey, Raudel Raul Martiato y Carolina Santos (morena trinidad). Los músicos: Curro Cueto (flauta), David Moreira (violín), Diego Franco (guitarra), Fernando Favier (percusión), Frank Mayea (trompeta/voz), Juan José Álvarez (bajo). Junto a las voces de Alina Sánchez (soprano), Curro Cueto, Juan Carrasco “Juañarito” y Sonia Pérez.

“La música y la danza no tienen hueso, de modo que entra directa a la vena”, expresó el director en una entrevista, y es así, este espectáculo te invade todos tus sentidos a plenitud. Un trabajo maravilloso del cual Lorca estaría muy feliz de aplaudir.

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