Criticas

‘Una vida americana’, un viaje al pasado

02/03/2018

Mayelit Valera Arvelo

‘Una vida americana’, un viaje al pasado

Una caravana en las alturas, rodeada de árboles de  diferentes tamaños, te sorprende al entrar a la sala de Teatro Galileo, donde te espera la obra ‘Una vida americana’, de Lucía Carballal, quien nos ofrece un texto elaborado, complejo, con  matices y trasfondos que harán pensar a los espectadores. Un montaje de hora y media donde la complaciente realidad de los personajes se ve perturbada por sucesos que ocurrieron en el pasado.

El mérito de la escenografía es de Alessio Meloni, quien logra adentrarnos por completo en un bosque americano, lleno de tallos gigantes, ríos y lagos caudalosos. Donde aparecerán tres mujeres que vienen afrontar el pasado, el cual atormenta principalmente a una de las protagonistas, a Linda, quien necesita respuestas para seguir avanzando, ya que no comprende qué fue lo que sucedió cuando tenía 10 años.

Para conseguir lo que busca, Linda se embarca a un viaje a los Estados Unidos junto a su madre Paloma y su hermana que se hace llamar Robin Rose, ya que tiene problemas de identidad sexual desde hace tiempo. Las tres viajan a Minnesota para encontrar al padre norteamericano que las abandonó. Un drama sobre la inutilidad del dolor, entrelazado con una comedia sobre la melancolía, la pérdida de identidad, la necesidad de verdades y la aceptación.

Una ingeniosa puesta en escena de Víctor Sánchez Rodríguez, quien cuenta con un magistral reparto integrado por: Cristina Marcos, César Camino, Vicky Luengo y Esther Isla, quienes hacen un trabajo impecable en las tablas para mostrar esas heridas del pasado que si no se han curado  persisten y pueden llegar hacer mucho daño a las familias.

La historia comienza en el barrio Tetuán, donde un joven y atractivo americano se cruzó en la vida de Paloma en aquel Madrid de los años 80. Las consecuencias de ese amor fueron Linda y Robin Rose. Pero un día Warren se regresó a su país sin dar explicaciones, sin dejar rastro, y más nunca regresó ni se supo de él.

Y buscando explicaciones regresan estas mujeres  un 4 de julio, Día de Acción de Gracias, a Estados Unidos para encontrarse con el padre perdido, Warren Clarkson. Acciones que desencadenan confesiones e historias ocultas que tendrán que ser reveladas para poder seguir adelante. Momentos de tensión que se vivirán en la caravana, donde risas tristes cubrirán la escena.

Un texto muy bien escrito donde las confesiones sorprenden, aclaran y abren una brecha confortable para el futuro. Enfatizando que hay que seguir viviendo ante las adversidades, sabiendo llevar las nostalgias de la vida.

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