Criticas

María Hervás grandiosa en ‘Iphigenia en Vallecas’

21/07/2019

Susana R. Sousa

María Hervás grandiosa en ‘Iphigenia en Vallecas’

«La obra muestra la tiranía del sistema jerárquico en el que vivimos, que sigue oprimiendo a la base, que a su vez es la que sustenta todo lo de arriba» María Hervás

 

Iphi es una chica de Vallecas que antes lo fue de Splott y que antes lo fue de Micenas. En su primera vida, fue la hija del rey Agamenón y Clitenmestra, sacrificada para aplacar la ira de Artemisa. Aunque no en todas las versiones del mito Iphigenia es sacrificada, en algunas su sacrificio es sustituido por el de un animal (un ciervo o un oso) y ella es convertida en sacerdotisa por la hija de Zeus.

En Vallecas no hay ciervos ni osos, tampoco hay un Olimpo que justifique las contradicciones humanas y sus miserias, ni dioses implacables que manejen a los mortales a su antojo. Los dioses, ahora, somos todos y son, sobre todo, aquellos que, con sus acciones o su pasividad, niegan a muchos la posibilidad de una vida digna. En este mundo mortal, hay una chica que mata sus penas con alcohol y que sobrevive como puede a un presente sin esperanzas. Carga con el nombre de la hija de un dios griego y, por consiguiente, también con su sacrificio.

María Hervás adapta, produce y protagoniza ‘Iphigenia en Vallecas’, un montaje soberbio que lleva grapados varios premios (entre ellos el Max y el de la Unión de Actores a la mejor actriz) y que no podíamos dejar de ver. La obra nació de un desencanto profesional de la actriz que, lejos de regodearse en la pena, buscó un texto que renovara su ilusión y lo encontró en ‘Iphigenia in Splott’ de Gary Owen. Un potente alegato social sobrecogedor que intensifica su fuerza gracias al impecable juego interpretativo de María Hervás.

Sola en escena, forzando su voz para convertirla en la de una joven alcohólica que salta, corre, se enfada, ríe y baila en compañía de personajes fantasma que surgen también de su garganta y de su interpretación. Es divertida, a ratos, sobre todo al comienzo de su historia, que se va tornando un drama según camina delante de nuestros ojos. La seguimos, todo el público, teatro lleno, no hay butacas libres, cada uno de nosotros quiere seguir sabiendo qué va a pasar en la vida de Iphigenia que es tan importante. Por qué estamos aquí escuchando su historia. Por qué hemos pagado para escuchar cómo esta quinqui sin estudios y sin trabajo se nos encara y nos dice “cada uno de vosotros está en deuda conmigo”. ¿A qué se refiere?

María Hervás fue una niña del barrio de Puerta de Toledo, pudo ser una Iphi, ella misma lo cuenta en una entrevista, por eso no desaparece del todo cuando da voz a una joven que no tiene nada, pero que, una noche, encuentra algo que la invita a continuar. A vivir de otra manera. Una razón para vivir. Y continúa.

Es difícil expresar con palabras lo que María Hervás hace sobre el escenario. Hay que verlo. Un monólogo de 85 minutos en los que somos partícipes de una transformación. Esa “choni” que comienza viviendo dentro de nuestro esquema mental y que va rompiendo tabiques hasta salirse del habitáculo que teníamos construido para ella y para las que son como ella. Destruye nuestra idea de lo que creíamos que era y de lo que creíamos que veníamos a ver y emerge un personaje apabullante y una actriz total. El relato de esta joven vallecana, nos pone frente a la sociedad que tenemos y frente a nuestra parte de responsabilidad en todo lo que sucede en ella. Sin piedad. Esto es lo más bonito de la obra, pero no es lo único, porque también hay emoción y ternura que nos traspasa como cuchillo.

‘Mi día a día es una constante defensa de mi misma’ María Hervás

María Hervás se enfrenta cada día a todas las dificultades con las que se puede encontrar una actriz en un mundo como este. Nos imaginamos los escollos que encontró en su camino para poner en pie este proyecto, siendo una mujer y siendo una mujer joven, por ello el mérito de este montaje es, si cabe, mucho mayor.

Su elección de la obra no es baladí y gracias a sus ganas y a su talento, el teatro tiene otra pieza que está llamada a convertirse en una obra fundamental. El público lo sabe y se levanta de su butaca al final del espectáculo. Yo veo lágrimas entre el honorable, también siento las mías. Hemos asistido a un acontecimiento teatral único.

 

Más información

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Iphigenia en Vallecas

El Pavón Teatro Kamikaze

Gary Owen (Traducción y adaptación: María Hervás)

María Hervás

26/07/2019

85 min

desde 16 €

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