Criticas

‘Autorretrato de un joven capitalista español’ contra la censura de la verdad

10/04/2018

Susana R. Sousa

‘Autorretrato de un joven capitalista español’ contra la censura de la verdad

No nos dejaron soñar y ahora no les dejamos dormir.

No sé si aquellos polvos trajeron estos lodos, pero fue muy buena idea empezar a arrimar el hombro y dejar de practicar la diletancia

En “Autorretrato de un joven capitalista español”, Alberto San Juan se desnuda ante unos desconocidos que, sin embargo, vamos al teatro casi convencidos de que hemos tenido algo con él. Sin entrar en detalles escabrosos (cada cual que se regocije en su fantasía), este actor no es un extraño, ni se presenta ante el público como tal, aunque para él mismo lo haya sido durante mucho tiempo. Algo que, por otra parte, a casi todos nos ha ocurrido alguna vez en la vida. Preguntas que, si no te has hecho nunca, quizás te hagas después de ver este monólogo ¿De dónde vengo? ¿Dónde estoy? ¿Cómo he acabado aquí? ¿Quién soy realmente? ¿Qué país tengo? ¿Qué país quiero? …

En “Autorretrato de un joven capitalista español”, acompañamos al actor en un viaje interior que lleva pareja la historia de España. Una historia que es también nuestra. Miedos, emociones, niñez, adolescencia… Durante la travesía, Alberto San Juan nos revela facetas de su personalidad, tics y registros que hasta entonces desconocíamos, pero que, de alguna forma, intuíamos que estaban ahí. Un texto crítico bañado de un humor rotundo, a veces, amargo, pero con un final cargado de ilusión. San Juan interpreta, pero es él, es él, pero al mismo tiempo interpreta, muestra, aclara, seduce, provoca risas y aplausos, seguramente también alguna mueca de desagrado, interactúa con el público en un intento de no estar solo en escena. Es muy duro estar solo en escena. Es muy duro estar solo. Quizás en un intento de seguir en la línea de participación ciudadana que inició hace tiempo y que hoy, como figura política de la ciudad que le vio nacer, tiene mucho más clara.

El título es una pista bastante acertada del tema que aborda el monólogo, pero puede llevar a confusión a quienes crean que van a deleitarse con una parodia de un niño pijo venido a menos. La reflexión y la crítica, las preguntas lanzadas al aire y la improvisación, o cierto tipo de impro, no dan respiro a la parodia. Si cabe dentro de alguna definición, desde luego no es ninguna a la que yo pueda acceder. Si hay etiquetas en las que este autorretrato pudiera circunscribirse, no tengo conocimiento de ellas.

Desde su estreno en 2013, “Autorretrato de un joven capitalista español” no ha dejado de girar por todo el país y nuestro deseo es que siga girando y que la censura, que parece que ahora nos sobrevuela más que nunca, no pueda con esta obra ni con ninguna, que no pueda con el teatro. Porque, como dijo Federico: “un pueblo que no fomenta su teatro, si no está muerto, está moribundo”. 

Contenido patrocinado

Comentarios de los usuarios

Añadir comentario