Criticas

‘Este es el final’, ¿preparado para la muerte?

28/06/2017

Mayelit Valera Arvelo

‘Este es el final’, ¿preparado para la muerte?

¿Qué serías capaz de hacer si sabes que te quedan pocas horas de vida?, ¿estás preparado para la muerte?, son algunas de las interrogantes que se revelan en la obra ‘Este es el final’, de Roberto Franchi, que se está presentando en la Sala Tú de Madrid, bajo la dirección de José “Pepe” Arceo y protagonizada por Amaia Sagasti, Aitor Aguirre, Daniel Jara, Perceval Vellosillo y Ainhoa Quintana.

Un quinteto de noveles actores que se arriesgan con esta comedia negra, donde se demuestra lo peor y mejor del ser humano cuando le toca afrontar situaciones inesperadas. Quedando al descubierto que la razón pierde su norte y la incoherencia muchas veces gana al desespero. Y es que los sucesos impredecibles dejan salir lo más oculto de los instintos.

La pieza comienza con una cena, que al cabo de unos minutos se transforma es una lucha por la supervivencia. Son tres amigos, una invitada y un extraño vecino que reciben la notica de que afuera de la casa la gente se está muriendo en extrañas condiciones. Ellos, sin entender muy bien la situación, y cómo les puede afectar, toman decisiones a la brevedad posible para no tener que afrontarse a lo desconocido. Prefieren irse por lo seguro y no por la incertidumbre.

En el escenario una mesa con un mantel rojo que debía hacer juego con unas rosas del mismo color que nunca llegaron, y en consecuencia un girasol amarillo atrapa la atención de los espectadores. Cuatro sillas acompañan a la estructura rectangular donde los protagonistas comienzan la cena, que en minutos será alterada por explosiones y falta de luz, inconvenientes que buscarán solventar en corto tiempo.

Pero ante lo inesperado cada uno reacciona de manera distinta. Cada actor defiende su personaje con directrices marcadas, con opiniones diversas, en busca de la mejor solución. Pero en momentos difíciles muchas veces no nos escuchamos; sin embargo, logran ponerse de acuerdo para definir el próximo paso que los resguardará de un final que no desean.

En las tablas las féminas llevan la batuta, con fuerza y ímpetu defienden su terreno, se plantan con cada diálogo dejando bien claro su trabajo. Los jóvenes no se quedan atrás, y se fusionan con su entrega, a este juego de palabras que los envuelve dentro de un acontecimiento poco usual que no saben manejar con asertividad.

Una puesta en escena sin muchas complicaciones, donde todo fluye con pequeños acordes de música y algunos cambios de luz que ayudan a crear la atmósfera en algunas escenas, logrando un ambiente tenso que convierte la noche placentera en una velada de terror. Es una hora de encierro donde los personajes, quienes tenían como objetivo principal cenar, ahora tiene otras prioridades. Y sin tener muy clara la solución sorprenderán con el desenlace.

Y entre copas, brindis y minutos regresivos se cuestionan, confiesan temores y surgen críticas que casi no dan tiempo de revelar, porque el tiempo se los come. Una comedia negra que entre risas y reflexiones muestra en lo que nos transformamos cuando vemos que este es el final, cuando ese momento de decir adiós llega. Y es así como cada uno se labra su propio final, porque no queda otro para continuar.

Comentarios de los usuarios

Añadir comentario