Criticas

‘Froda, Freda y Frida (siempre es por papá)’, el talento de la madurez

03/04/2017

Susana R. Sousa

‘Froda, Freda y Frida (siempre es por papá)’, el talento de la madurez

Seis personajes interpretados por una sola actriz. Una mesa y dos sillas en escena. Victoria Radonic se mete en la piel de una actriz de mediana edad (en realidad, aún joven) con una psique compleja. En ella sobreviven tres mujeres con tres personalidades distintas. Las tres tienen problemas para encontrar buenos papeles debido a su edad y cada una tiene su forma de afrontarlo. El sueño frustrado de Frida de protagonizar “Sonrisas y Lágrimas”, subyace en lo más profundo de Froda, una actriz con carencias afectivas. Freda, la tercera en discordia, o quizás sería mejor decir, la discordia, será quien materialice la venganza.

“Froda, Freda y Frida (siempre es por papá)” está traspasada por el humor, al que no renuncia ni en los momentos más crudos. Un texto que nos va desgranando, poco a poco, las profundidades del alma de la protagonista y el gris del universo que habita. Froda parece haber sido expulsada del mundo, como la cándida muchacha de La hora de la estrella, de Clarice Lispector, pero aún así, continúa en él, batallando por encontrar su lugar. Frida, le recuerda que es una gran actriz y la eleva y Froda aprovecha la parálisis que le produce su timidez ante ciertas situaciones para secuestrar su voluntad. Y así, entre Frida y Freda, Froda llega hasta un lugar en el que nunca deseó estar y que se aleja mucho de sus amados escenarios.

“Las mujeres, vencedoras o vencidas, son invisibles para la historia. Indistintamente del bando en el que militen” decían en “La Sección”, la obra de A Tiro Hecho sobre la mujer en el fascismo español. Aunque “Froda, Freda y Frida (siempre es por papá)” se nos aparece alejada de la temática política, está íntimamente ligada al hecho innegable de la invisibilidad de la mujer. En este caso, estamos ante la invisibilidad de la actriz madura. Un fenómeno real que provoca el vacío de papeles para mujeres de más de 35 debido a la sobre valoración de la juventud y a la sexualización de la mujer, dando más importancia al físico que al talento.

Este terrible fenómeno, no solamente se da en el ámbito de las artes, es una problemática casi endémica en el mundo del deporte, en el de la música y en el de la ciencia. La historia, ha venido invisibilizando a la mujer sistemáticamente y en los libros de texto no encontramos nombres como el de Hildegarda de Bingen, Rita Levi, Olivia Sabuco. En “Froda, Freda y Frida (siempre es por papá)” la madurez de la mujer y la invisibilidad de la que es objeto, es tratada en de una forma significativa, aunque es posible que se pase por alto debido a que la obra tiene otros ingredientes atractivos.

Desde Todos al Teatro, nos alegramos de que la actriz y dramaturga Fedra Marcús Broncano vuelva a los escenarios con un texto tan completo, tan rico en matices y que da para reflexionar mucho sobre algunos temas importantes. Un texto, además, con el que el público se ríe, porque estamos ante una comedia, y con el que Victoria Radonic ha hecho un magnífico trabajo. Enhorabuena.

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‘Froda, Freda y Frida (siempre es por papá)’, el talento de la madurez

Froda, Freda y Frida (siempre es por papá)

Teatro de las Aguas

Fedra Marcús Broncano.

Victoria Radonic

28/05/2017

75 minutos

12€

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1 Comentario

  • ines

    Gran interpretación. Muy recomendable.

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