Criticas

‘Pasión Vega’ y la emoción de sus 40 Quilates

18/05/2018

Mayelit Valera Arvelo

‘Pasión Vega’ y la emoción de sus 40 Quilates

Pasión Vega enamora a la Gran Vía madrileña.

“40 ladrones, 40 suspiros sin rastro de ti, 40 septiembres … 40 veranos, 40 maneras de hacerte sufrir”, así comenzó la cantante Pasión Vega su concierto con el tema que da nombre a su Tour y a su octava producción discográfica: 40 Quilates. Con esta canción, y a oscuras, entró al escenario del Teatro de la Luz Philips de Gran Vía para deslumbrar al público, quienes la aplaudieron hasta el cansancio por su sincera actuación.

A un costado se prendieron las luces de un espejo que mostraba un pequeño camerino, con vestidos y accesorios. Ahí se sentó la artista para iniciar su periplo musical que se extendería por más de dos horas. En minutos, luego de amenizar la velada con su voz, fueron apareciendo sus cómplices musicales, excelentes músicos que se lucieron junto a la fémina con cada tema.

“Buenas noches Madrid. Que día tan bonito, Día de San Isidro. Vengo a celebrar 25 años de carrera con canciones que son muy especiales para mí”, dijo Vega con emoción luego de su primer tema. De ahí en adelante no faltaron las sorpresas en el show, las risas y los sentimientos a flor de piel para regalar los temas de su nuevo álbum, el cual salió a la venta el año pasado.

Llegó vestida con una camisa de color mostaza y una amplia falda celeste con la que jugó a sus anchas. A mitad del concierto se cambió y apareció con un vestido dorado que moldeaba su figura y la hizo brillar como una estrella. La acompañaron en escena Josué Santos (piano y dirección musical), Martín Melendez (cello), Mario Carrión (batería), José Vera/Gerardo Ramos (contrabajo), Joaquín Sánchez Gil (flauta, clarinete y otros), Manu Masaedo(percusión) y Josete Ordoñez/José Juan Pantoja (guitarra española y mandola), con arreglos de Jacob Sureda.

Un concierto emotivo, cargado de pasión y sentimientos, donde la artista conversó con su público y les confesó lo feliz que se sentía de poder contar sus historias a través de la música. Como una niña se paseó por todo el proscenio, lanzó flores, miradas, se sentó en las escaleras y hasta se acostó en el piano. Y es que su histrionismo en las tablas va más allá de un micrófono, canta con el cuerpo, con su sonrisa y sus suspiros.

El público se dejó deleitar con temas como “Querría” y  “París”. También con canciones de algunos de sus autores fetiches como: Antonio Martínez Ares, Jesús Bienvenido o Antonio Romera “Chipi” (de La Canalla). También en su nuevo álbum interpreta temas de otros autores emergentes como: El Kanka, Miguel Ángel Márquez (de Antílopez), Jorge Marazu o Fernando Arduan. Cautivó con la letra inédita del maestro Armando Manzanero, Te creí, y el clásico Como la cigarra que compuso María Elena Walsh y popularizó Mercedes Sosa.

Una velada mágica, un regalo musical para sus seguidores y para los amantes de la buena música, de esa que se siente en el alma. Cabe destacar que el disco se realizó bajo la producción del prestigioso y afamado director musical y director de orquesta Fernando Velázquez. Un CD que contiene 14 canciones seleccionadas e interpretadas en primera persona, donde la artista desnuda sus sentimientos vividos.

“Con la música he viajado”, afirmó la cantante. A lo que confesó que tenía guardado todo lo que había usado desde el comienzo de su carrera. Luego mostró un vestido verde que estaba en un costado donde se encontraba la especie de camerino y entre risas comentó: “Si éste vestido me quedara, en vez de 40 quilates, se llamaría 40 kilos”, dijo entre risas antes de interpretar Gracias a la vida.

El reloj marcaba alrededor de las 23 horas cuando el público se puso de pie para colmar de aplausos y elogios a la artista que había dejado su talento en las tablas. Y junto a ella, músicos magníficos que se fusionaron de manera perfecta para sonar al unísono. Con las manos entrelazadas se despidieron de los invitados quienes salieron satisfechos de la gran actuación.

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