Criticas

‘El jovencito Frankenstein’, monstruosa diversión

19/11/2018

Mayelit Valera Arvelo

‘El jovencito Frankenstein’, monstruosa diversión

El Jovencito Frankenstein es simplemente un regalo teatral a lo grande.

Con una puesta escénica brillante, donde se respira talento e ingenio. Una mega producción realizada por Letsgo que se está presentando en el Teatro de la Luz Philips de Gran Vía. Con un inmenso letrero en el escenario, con el nombre del musical que destella luces, así comienza la aventura.

Al sentarse en las butacas una diversión espeluznante se apodera de nuestros cuerpos, las risas serán constantes y los aplausos insuficientes para la magnífica puesta en escena que nos ofrece Esteve Ferrer (el mismo del musical La Familia Addams) quien nos deja extasiados de carcajadas con la adaptación y dirección que ofrece de este clásico del cine escrito y dirigido por Mel Brooks en 1974, quien en el 2007 lo llevó a las tablas con éxito.

Actualmente los musicales en Madrid están en la cúspide. Con El Jovencito Frankenstein es impresionante el nivel de profesionalismo y trabajo. Un montaje que cuenta con una escenografía donde aparecen puertas, descienden escaleras, se descubren pasadizos secretos, suben y bajan cosas de un laboratorio delirante donde la muerte se hace vida. Para la estructura se utilizaron más de siete toneladas de aluminio. El diseño de escenografía y vestuario es de Felype de Lima, en los trajes  predominan los colores negro, blanco y rojo.

En este escalofriante trabajo los truenos electrizantes no podían faltar, y a ellos se suman algunos efectos pirotécnicos. Durante el show se realizan más de 250 cambios de vestuarios y utilizan 150 complementos de utilería y atrezo. La iluminación tiene un gran peso en la escena, el diseño es de Juanjo Llorens y el diseño de sonido es de Javier Isequilla, dos monstruos más que se suman a la propuesta.

La historia es protagonizada por el actor Víctor Ullate Roche quien interpreta al Doctor Frankenstein de forma magistral. Con elegancia se  apodera de las tablas para hipnotizarnos con cada uno de sus parlamentos. Su abuelo ha muerto y le ha dejado como herencia un castillo en Transilvania, a donde viaja para encontrarse con el libro que le ha dejado su antecesor sobre sus experiencias en reanimar muertos. El médico decide poner en práctica la teoría de su abuelo.

Lo acompañan en escena Marta Ribera, quien interpreta a Elizabeth, la prometida del doctor, ella nos seduce con su voz y con el contoneo de su cuerpo; Jordi Vidal interpreta a Igor, el fiel sirviente que juega con su joroba y nos atrapa con su trabajo gestual. Cristina Llorente es Inga, la bellísima asistente que emana frescura; Teresa Vallicrosa es Frau Blücher, que nos divierte con sus truenos y relinchos, su trabajo se lleva innumerables elogios; Albert Gracia es el temido monstruo que se adueña del escenario, y Pitu Manubens es el inspector Hans Kemp, que con sus bigotes intimida, ellos encabezan el reparto de un grupo de talentosos actores.

A este equipazo se suma una orquesta majestuosa que impresiona con cada una de sus notas, y que aunque no la podemos apreciar, están vibrando como nunca con cada una de sus melodías. Y es que son unos monstruos musicales que tuvieron que ocultar para no quitarle protagonismo al grandote de la escena, así lo aclaran al público entre risas. La dirección musical es de Julio Awad.

Realmente un elenco que se complementa entre sí con bailes, canciones, sonrisas y una energía artística que despliega frenesí, todos  juegan en escena con sus diálogos. Un mágico viaje teatral que se pasea por melodías memorables como: The Transylvania Mania”, “He vas my Boyfriend” y el mítico “Puttin on the Ritz”.

El musical transcurre con un ritmo vertiginoso, se nos esfuma el tiempo al tener un trabajo de alta estampa que nos roba sonrisas y nos deja con ganas de más. Y es que todos son unos verdaderos monstruos de creación, talento e ingenio, una fusión perfecta para aplaudir. Actualmente el musical también está en cartelera en Londres, pero este tiene sello español, pinceladas que lo hacen más cercano y entretenido para los madrileños. Cabe destacar que el estreno coincide con el bicentenario de la obra Frankenstein que fue publicada el 1 de enero de 1818. Enhorabuena por este trabajo excepcional.

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